Radiactividad: la energía nuclear

Es conocida como la desintegración espontánea de núcleos atómicos mediante la emisión de partículas subatómicas llamadas partículas alfa y partículas beta, y de radiaciones electromagnéticas denominadas rayos X y rayos gamma. El fenómeno fue descubierto en 1896 por el físico francés Antoine Henri Becquerel al observar que las sales de uranio podían ennegrecer una placa fotográfica aunque estuvieran separadas de la misma por una lámina de vidrio o un papel negro.

También comprobó que los rayos que producían el oscurecimiento podían descargar un electroscopio, lo que indicaba que poseían carga eléctrica.

Se pueden encontrar ciertas sustancias que tienen la propiedad de liberar rayos de luz invisibles, que constituyen un tipo de energía conocida como radiactividad.

La energía almacenada en el núcleo del átomo puede ser liberada a través de dos transformaciones, que son:

a) Fisión nuclear: se produce cuando un núcleo de gran masa se divide para formar otros menores.
b) Fusión nuclear: esto se produce cuando núcleos de menor masa se unen para formar un núcleo mayor.

Entonces, a través de estos procesos se libera energía, la cual se denomina energía nuclear.

Atracción y repulsión

En los átomos, el número de partículas positivas (los protones) es igual al número de partículas negativas (los electrones). Por lo tanto, la materia es eléctricamente neutra, ya que las cargas de los protones son opuestas a la de los electrones. En su gran mayoría, en la naturaleza los átomos son estables, lo que quiere decir que poseen un número adecuado de neutrones con el fin de disminuir la fuerza de repulsión.

Esto se manifiesta en forma natural entre los protones, ya que todos tienen carga positiva. Aquí queda de manifiesto el principio de que las cargas iguales se repelen y las cargas distintas se atraen.

Cuando un neutrón y un protón se encuentran muy cercanos, se genera una gran atracción entre ellos. Ello permite que las partículas se mantengan unidas y, por lo tanto, que el núcleo atómico sea estable. Esta atracción se llama fuerza nuclear.